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Deja que arda y te movilice para sanar

Tu corazón necesita abrirse y arder de vez en cuando; es cómo nos transformamos y crecemos como seres humanos. Aunque estos dolores de crecimiento duelen, hay una parte que no se muestra en un comienzo: toda la luz que viene en tener el corazón herido por la pérdida, la desesperación o la desilusión, o realmente sentir dolor, significa caminar por el fuego y puede que todo se vuelva turbio y sin salida. Pero déjame recordarte que regresaras. Todo es parte de la vida. Algunos dirán que es es parte del crecimiento, otros dirán que es una lección para tu evolución, y muchas cosas más, sin embargo, hay algunas cosas que solo hay que vivirlas por nosotros mismos.

Un corazón fragmentado te obliga a arrodillarte y te conecta con esta vida y este momento. Estás aquí. Ahora. El sentimiento de muerte, de extinción, le da un nuevo giro a lo que es sentirse vivo. Si has experimentado esta sensación, esta emoción de quedarte a la deriva, entenderás.

Sabes lo que se siente estar vivo después de haber experimentado la desilusión mas profunda que ni te imaginabas que podría existir. No te imaginabas hasta que lo vives, que todo ese dolor puede habitar dentro y encenderlo todo. Te cuestionas todo, situado en un acantilado, moviendo los dedos de los pies por el borde, mirando la caída infinita debajo y luego, con mucho cuidado, sientes los latidos de tu corazón roto, porque sientes que sigue latiendo y entonces retrocedes un paso. Ese conocimiento no puede venir de otra manera.

Un corazón roto es un reinicio. Es un momento único, para soltar y tirar todo lo que alguna vez pensaste que sabías o te importaba de sobremanera, rompiéndose en un millón de pedazos por todo el piso. Y te das cuenta que es imposible reparar las piezas rotas de todas esas cosas que hasta ese momento importaban. Ahora, acostado entre los escombros, entre las ruinas, ves estos pedazos como realmente son. Muy pocas piezas merecen ser recogidas y pegarse nuevamente en estas nuevas interpretaciones de una nueva pieza de mosaico.



Escoges con precisión, lo esencial, lo que sabes que por más que todo se vuelva a incendiar, seguirá quedando intacto.

Cuando pasamos por la angustia, la desilusión profunda, por ese dolor que parece no tener un fondo, como cuando miramos debajo del agua en el océano, y sabes que hay un fondo pero que la oscuridad no permite ver, la cantidad que sentimos de desorientación se vuelve tan gigante, que las limitaciones de nuestro corazón simplemente no pueden soportarlo más. Pero de repente... se abre, como ese rayo de luz que es capaz de traspasar el agua salada y alumbrar con todo a su paso.

A veces incluso podemos sentir la grieta que sangra dentro de nuestro pecho. Nuestro corazón ha estallado, y el dolor abrumador que sigue es demasiado para soportar. Eso es lo que pensamos, pero nunca lo es. No lo es hasta que lo vivimos y nos damos cuenta lo fuerte que somos.

El universo nunca nos da nada que no podamos manejar.

Repítelo en voz alta en este momento: el universo nunca me da nada que no pueda manejar.

Lo que pasa con un corazón que estalla de dolor es que, a través de estas grietas, la luz comienza a filtrarse. Poco a poco, la luz llena tu corazón y tu corazón comienza a crecer. Comienza a regenerarse. Como un cangrejo que pierde su caparazón, que se siente completamente vulnerable, pero que encuentra uno más grande a medida que crece.

Y el milagro comienza a suceder y comprendes con mucho amor e intuición que tu corazón debe hacer crecer un nuevo hogar para tu alma, uno que sea más grande y que comprenda mejor la vida y la muerte, la alegría y la tristeza, y los misterios y secretos de la existencia, todos los flujos, todas las bellezas, todas las bendiciones, con su luz y su sombra.

Entonces, te das cuenta de que tu corazón es frágil por una razón: necesita romperse para que pueda crecer y puedas saber cómo amar aún más y soltarlo aún más rápido.

Todos caminamos por esta tierra con corazones gigantes dentro de nuestros cofres. Todos sentimos mucho. No estamos solos en esta experiencia. Y nuestros corazones rotos, ellos lo saben. La luz llena nuestros corazones hasta qué se desbordan y otros pueden sentir la luz también. Porque tenemos tanto que compartir, y cuando compartes ni siquiera surge el apego, porque fluyes con la existencia misma y fluyes con los cambios de la vida.

La tragedia nos hace guerreros. Portadores de luz. La luz en nuestros corazones ilumina el camino para los demás, y juntos podemos dejar de hurgar en la oscuridad y comenzar a recordar lo que realmente significa estar vivo.

La vida es un regalo. Y este dolor que puedes estar sintiendo ahora, esta ahí por una razón. Dale la misma atención e importancia que le das a la alegría, al goce y la revelación puede ser inimaginable.

Todo sucede por algo. No lo olvides nunca.



5 recordatorios amorosos para un corazón en proceso de sanción y crecimiento:

  1. Tu corazón sabe cuándo transformarse. Y esta soltando su viejo caparazón por un hogar mas grande y más sabio para tu alma radiante.

  2. Al igual que la luz del sol del amanecer, encuentra las heridas, esas grietas de luz que se cola en las cortinas de tu ventana y fluye a través de ellas. La Luz curativa del universo te encontrará y llegará a tu corazón roto y lo llenará siempre. Puedes estar en una habitación muy oscura, pero siempre habían espacios por donde se filtre la luz. La Luz siempre logrará entrar.

  3. Un corazón roto restablece las prioridades y las perspectivas para mejor. Llegarás a conocer un amor y una vitalidad aún más profundos y serás aún más capaz de darlo y recibirlo.

  4. Nunca estás solo. Eres suficiente. A veces la luz de otro brilla sobre ti y en otros momentos la tuya sobre ellos. Nos curamos para sanarnos unos a otros, con toda la luz del universo brotando de nuestros infinitos y hermosos corazones.

  5. Estas a salvo. Estás vivo, pues todo ese dolor experimentado lo demuestra. ¡Estás vivo! Y da las gracias porque todo es por algo mágico.

Cuéntame, ¿qué sabe tu corazón grande y hermoso ahora, gracias al dolor que has sentido?

Nicole

1867 visualizaciones10 comentarios

10 Comments


Tu dolor de ayer, es mi dolor hoy...espero transitarlo con la mayor de las tolerancias y disposición. Un abrazo gordo y sincero.

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Infinitas gracias Nico!! Entré a ver una receta y me encontré con este mensaje, gracias por escribirlo, me llega preciso en estos momentos. Un abrazo cariñoso

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Daniela Molina
Daniela Molina
Aug 07, 2020

Ayyyy Nico!!! hoy fue un día difícil, me sentí al borde de ese acantilado, por segundos deseé saltar al precipicio...pasaron mil pensamientos oscuros por mi mente en una fracción breve de tiempo, hasta que llegó la luz y me dije: esto no me va a ganar. Lloré, puse mi mano en mi corazón y sentí lo rápido que latía, respiré y poco a poco me calmé.

Luego me encuentro con tu mensaje...te lo agradezco y lo siento como una sincronía a mi estado, es la segunda vez que un escrito tuyo me emociona y me hace reflexionar...

Muchas gracias

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Mi dolor traspasa mi corazón al punto de sentir dolor en mi alma. Mi sangre fluye tan ardiente de rabia que hace doler a mi cuerpo. He visto los rayos de luz entrar en mi inundandome de fortaleza y mostrándome aprendizajes a diario. Solo el amor incondicional me sostiene como un roble para llegar al final de la lucha. Me di cuenta que soy mujer además de madre, y que es necesario sanar de verdad, pero la sanación es lenta y dolorosa como las vivencias que te hicieron topar fondo hasta renacer. Pero vale la pena hacerlo ahora que estamos vivos y darle la oportunidad al alma de irse liviana y sonriendo para mirar con orgullo todo lo vivido.

Gracias…


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Gabriela Saavedra
Gabriela Saavedra
Aug 07, 2020

Qué lindo texto. Siento q mi corazón por fin entendió el dolor del desamor, me siento en paz y agradecida de lo aprendido! Me llegan muchas las palabras querida Nico, gracias por tu luz

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